Puedes tener un billete para Kuala Lumpuer y decidir no utilizarlo, puedes tener una ruta prevista y canviarla, puedes tener una intuición y, sencillamente, seguirla. Eso si, quizás no se debería de olvidar nunca los objetivos. Si no que se lo digan a mi amigo de la fotografía. Es uno de los centenares de monos de Lopburi, que inundan algunas de las ruínas de la ciudad. La gente, como buenos budistas, han decidido dejarlos hacer y, de paso, que sirvan de atracción turística. En este caso, el objetivo del amigo peludo era llegar a mi cabeza, quizás engañado por algun reflejo que le ha hecho confundir mi calvicie con un cacahuete gigante.
Sea como sea, los humanos también tenemos objetivos y ayer conocí a uno (de humano quiero decir) que el único objetivo que tenía era aprovechar este viaje a Thailandia. Javi, como un servidor, ha tenido una vida un pelín tempestuosa durante los últimos años y sólo desea aprovechar estas vacaciones para desconectar. Contactó con otro viajero en Barcelona para compartir Thailandia y la cosa no ha funcionado. Le he animado a acompañarme a hacer un treeking en Chiang Rai y hoy nos encontraremos en Chiang Mai. Nuevo compañero de ruta por unos días.
Ya os contaré cuando vuelva si he encontrado mi propio cacahuete gigante perdido enmedio de las selvas de Chiang Rai.


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