Victoria y derrota a Vientiane

Victoria laosiana

De todas las fotos que he hecho y haré en Vientiane, capital de Laos y ciudad dormida en la inópia comunista, me quedo con esta foto, la del Arco de la Victoria. Una foto monótona de un monumento monótono. Y es que haciendo la fotografia me recordé a mi mismo hace cosa de un año haciendo la misma foto en el Arco del Triunfo de Barcelona. En esa ocasión yo también esperaba con impaciencia a una chica especial con la que, un servidor, también construiría arcos y victorias virtuales e ilusorias.

Quizá, sólo quizá, os preguntareis como yo por que puñetas sirven estos arcos. En el caso de Barcelona, los catalanes tenemos bastante claro que dentro de la historia, mal que nos pese, no hemos ganado nunca una batalla decisiva. Pero el de Laos tiene delito… Es una reproducción nada fidedigna de un arco perdido en una guerra olvidada. En un país que no ha ganado nada y que se distingue por haber sido invadido por todos y querido por nadie, la Victoria sigue imperando como Monumento a adorar (quizás deseando poderlo cruzar algún día sin tener que fingir nada).

Mientras tanto, Vientiane, se mueve lentamente como una reproducción pobre de otras ciudades asiáticas donde todo es igual pero menos dorado, menos movido, menos intenso. Claro que siempre queda el Mekong, que con su grandilocuencia crruza la ciudad, guardandola y dandole el honor que no le ha querido dar la historia.

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