Infancia en Beijing

Ciudad prohibida

Palacio de invierno

Visitar una ciudad cuando no la visita nadie tiene sus pros y sus contras. Las contras, en el caso del invierno de Beijing, son bastante claras. Si te atreves a salir de la pensión cuando cae la noche conoceras lo que es el frio. Ráfagas de aire siberiano penetrando por cualquier pequeño recoveco de tu ropa haciendo que te sientas desnudo como un esquimal en la hora del baño. Inconveniente meteorológico que foragita a todos los turistas con dos dedos de frente y deja la ciudad para esos para quien fue hecha (vaya, los chinos) y para cuatro locos que paga la pena conocer. Gente que busca algo diferente y lo encuentra en escenarios helados y precioses en la Ciudad Prohibida o el Palacio de Verano, un lugar fantástico para visitar en invierno (aunque la contradicción sea evidente).

Sin quererlo entiendes que hace falta pisar Beijing en invierno para entender la fuerza de un pueblo trabajador, listo y dispuesto para saltar las dificultades climáticas para sobreponerse a los veranos más calurosos y los inviernos más crudos. Gente que sonrie, corre y trabaja bajo el frío como si este no existiera y te pega esa vigorosa sensación de lucha contra los elementos para descubrir la capital del Imperio más antiguo del mundo.

Soldadesca

Una fuerza que hace surgir el niño que llebas dentro y hace que te encuentres paseando comiendo un boniato y hablando en medio de la calle mientras el sol se deja caer detrás de los tejados triangulares que guardan la nieve como un precioso espejo que atrapa el sol hasta el último instante. Corres por los jardines del palacio de invierno haciendo guerras de nieve y te escondes dentro de calderos milenarios mientras los soldados miran hacia otro lado.

Vuelves cada noche al calor (relativo) de la guesthouse y brindas con cerveza con esos que, como tu, no creen en las Low y las High Seasons. Por que todos los sitios tienen cuatro estaciones, con sus bellezas, sus miserias y sus secretos esperando a ser descubiertos. ¿Os animais a venir?

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One Response to “Infancia en Beijing”

  1. fani dice:

    ohhhh!!!Siiii!! Jo l’any passat també era aqui per aquestes dates!!! Mare de deu, veure el palau d’estiu a 12 graus sota cero no te desperdici per molt que et caigui el llagrimot del aire gelat!!!!Totalment d’acord amb tu, Xina en aquesta època del any també te el seu encant especial!!! Un peto a tots els nens beijinians que vaig conèixer, i un per tu també es clar!!!

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