¿Que és nadalear? Nadalear es surfear por encima de las fechas navideñas intentando que unos días que se presuponen para la paz, la amistad y la família (sic) no se conviertan en un bolsillo vacio, triste por esperanzas frustradas y regales que se esconden dentro de un armario. Hoy he creado esta nueva palabreja en su acepción viajera.
Todo ha empezado esta mañana cuando a primera hora en la embajada India me han dicho que necesitaba esperar cinco días para tener el visado. Una mala respuesta que tiraba las esperanzas para el billete-chollo que pensaba comprar para miercoles y que me llebaba directo a Calcuta. ¿Qué hacer? ¿Vuelvo a la China o espero al siguiente viernes a tener el visado (quizás el lunes me dicen…) y después compro un billete a cambio de un higado prenavideño? Y es que, es estas fechas, aunque los hindúes no sean dados a volver a casa por turrones El Almendro, los billetes, literalmente, vuelan!
Salgo de la embajada como Mortadelo, con una nuve encima de la cabeza lanzando relámpagos. ¿Aquí o allí? ¿China o Índia? Me voy al mirador para observar la ciudad de Hong Kong y recapacitar y me encuentro con un hindú de vacaciones en Hong Kong. Le pregunto: “¿Tu qué harías?”. Él me mira, sonríe, y dice: “Es tu opción, pero se te ve buena persona. Tranquilo, confía en tí mismo y todo irá bien”. Se va y yo me quedo igual que antes, con piropo, pero igual que antes.
Y observo Hon Kong, sobresaliendo sus megalómanos rascacielos por encima una polución que llega desde China y me doy cuenta que mi corazón no quiere estar más en este lugar. A mi, los rascacielos, me impresionan una vez, no más. Los complejos freudianos de los magnates de la economía me la traen floja. ¿Y qué quereis que os diga? Que volver a China, aunque me encanta, tampoco me convence.
Se me enciende una lucecita y, como un Rey Mago, vuelvo al Hotel esquivando arboles navideños y multitudes consumistas. Abro un ordenador en uno de los mil cybercafés de mi edificio y me conecto a internet. Miro, comparo y compro. Y mañana me voy para Thailandia. Concretamente hacia Pukhet. Porque si, por que los billetes de Thailandia en la India son más baratos y porque, para pasar una Navidad lejos de casa, que mejor que pasarlo en una playa.
Y nadaleo, surfeando entre inconvenientes de viajero hacia un nuevo destino , esquivando celebraciones, imprevistos y nuves mortadelences.


admin
Posted in



