Bhopal, por un agujero

Entrada a Union Carbide

Union Carbide 2010

Corría el siglo XIX cuando Shah Jahan fue elegida como la tercera mujert que gobernaría una de sus ciudades más poderosas del centro de la India, Bhopal. Históricamente ciudad musulmana, Shah Jahan fue volver a situar su querida Bhopal en el mapa construiendose la mezquita más grande del mundo. Como pasa con los proyectos megalomanos, más si necesitan de la ayuda de paletas, la gobernanta y el proyecto quedo inacabado.

Cuando casi un siglo después se puso la última piedra, las arenas del tiempo y las ambiciones de otros gobernantes, habían dejado el templo y Bhopal sin su pequeño lugar en el libro Guines de los récords. ¿Cómo podía ser conocida la ciudad? ¿Cómo podría hacer que el nombre de Bhopal resonase en todo el planeta?

La respuesta la daría Union Carbide en 1984 en forma de nuve tóxica y el desastre industrial más importante de la historia. La falta de mantenimiento de una fábrica barata en un país barato ocasionaría más de 15000 muertes y casi un millon de afectados que aún a día de hoy pagan las consecuencias por haber inhalado los gases tóxicos de esa noche de diciembre.

25 años después la ciudad hierve de vida. Ruidosa, vital, con los olores del gasoil y el picante mezclandose en el aire, donde uno podría asegurar que está andando por cualquier otra ciudad India. Ningún turista. Y un occidental con una camara colgada del cuello avanza jugando a  esquivar vehículos y preguntando donde cae Union Carbide.

La gente me mira con suspicacia. Como si la ciudad no buscase visitantes y no entendiera tampoco que podrían buscar estos en ella. ¿Union Carbide? Dos kilómetros. Quizás está a las afueras de la ciudad. Pero Bhopal no se termina y ando y ando hasta llegar a un muro de ladrillos donde entre graffitis y chabolas miserables se desdibuja el nombre del pasado: “CARB…E”. No hay entradas. Dos niños se escapan por un agujero en el muro. Entro. Un solar donde todos los niños del barrio juegan al Criket y en el fondo, perdida en medio del bosque, la estructura metálica de la planta de Union Carbide. Me acerco y los pajaros cantan, un niño deja pastar unas cabras justa al lado de la maquinaria ocidada y una canción de Bollywood se convierte un banda sonora del conjunto como si se tratara de una postal bucólica de la India.

Hago una fotografia tras otra y me miro la cámara con extrañeza. ¿Qué esperaba encontrar? ¿Oscuridads, ceniza, cadáveres? ¿Gente enferma escupiendo sangre? Quizás no tanto pero la imagen me desconcierta.

25 años. Muchos de sus habitantes siguen pagando las consecuencias y aquí parece que no haya pasado nada. Bhopal vive y deja vivir. La ciudad vuelve a crecer y a funcionar, como si trabajara para ser una ciudad como cualquier otra.

You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply